MUDANZA EN NAVIDAD
Navidad es mi época favorita del año. No hay absolutamente otra fecha que encienda en mí esa chispa de esperanza, fe y amor que ésta, aunque confieso que no todo el tiempo fue así. Curiosamente, de niña no me ilusionaba tanto, más bien solía ponerme melancólica y aún no logro explicarme el porqué. Lo cierto es que ahora soy una Christmas lover de esas que no se curan ni con el atascamiento de personas escandalosas en un centro comercial, ni mucho menos con el enredo de luces decorativas, pues no me pasa nunca. (Cuando la época vence, las luces regresan enrolladas y ordenadas a sus cajitas).
Bien, ya conocen algo de la maravillosa relación que tengo con la época navideña, pero ese no es el punto a exponer en este escrito. Ahora es el momento para hablar de la mudanza en navidad. Usted estará preguntándose: ¿Mudanza con tanto alboroto que hay para estos tiempos? Sí. Llevo aproximadamente tres años, y este será el cuarto mudándome alrededor del 25 de Diciembre. Sé que es complicado, pero no he tenido alternativa. Desde que soy "adulta independiente" (Nótese mi grado de ridiculez, jajajajajaja), debido a mis auto-llamados empleos diezmesinos tengo que moverme de un lugar a otro cuando termina el período de clases, que necesariamente cae alrededor del cumpleaños de Jesús.
Ahora, las mudanzas son, a menudo, causantes de una mezcla de sentimientos por el hecho de abandonar un lugar que formó parte de ti para encontrar otro nuevo que trae una serie de procesos, lugares y acciones nuevas por aprender. En mi caso es algo diferente, pues cada navidad me mudo a casa. Sé que muchos dirán, eso no es mudarse, es simplemente regresar. Les aseguro que cuando vean mis nueve maletas repletas en cuanto "chimbilico" usted pueda imaginarse entenderán porque me estoy mudando y no simplemente regresando a casa.
Confieso que hace algunos días sentía hasta dolor de dedos de tanto empacar y lamentarme de todo lo que he recogido en tan poco tiempo;me dediqué por largas horas a quejarme por no tener una estabilidad a estas alturas de mi vida( inserte mi voz de frustración), pero no fue sino hasta hace un par de minutos cuando tomaba un baño después de empacar casi las últimas cositas, cuando pude comprender algo: Navidad es una constante mudanza, pues para las mudanzas necesitamos hacer un VIAJE y Jesús nació en un viaje. ¡Qué maravilloso! Necesito decir que estoy tan feliz; que en medio de todo Dios me ha proporcionado una respuesta acertada en el momento apropiado.
No estoy segura de cuántas otras navidades pasaré mudándome, pero sí sé que cada vez que lo haga tendré presente que además de mis pertenencias mudaré mis alegrías, mis recuerdos gratos, mi positivismo, mis sueños, mis ganas de triunfar y los aprendizajes adquiridos durante el año. Este Hace poco saqué cosas innecesarias y me deshice de lo inútil para que el equipaje sea más liviano y esté cargado de cosas que me sirven; de igual manera me encargaré de sacar las tristezas, los malos momentos, las críticas y por si las moscas, algún retazo de rencor que esté por ahí escondido y no me haya dado cuenta. Le invito a hacer lo mismo y verá que sólo así tendrá un corazón sano, limpio y sobretodo dispuesto a esperar que Jesús, ese maravilloso regalo que sobrepasa todo entendimiento humano nazca en él.
¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! Recuerden cuál es el verdadero sentido de la época.

No comments:
Post a Comment